Los vínculos comerciales de México con los Estados Unidos y China han propiciado una relación trilateral interesante e incluso única a nivel mundial tanto por la escala como por la conexión que se han registrado entre las importaciones procedentes del país asiático y las exportaciones mexicanas hacia el mercado de su vecino del norte. En gran medida, las importaciones originarias del país asiático se destinan no solamente para consumo final sino también en su mayoría para incorporarse a los distintos eslabonamientos de las plantas productivas instaladas en México, y posteriormente los productos finales se exportan hacia los mercados internacionales, sobre todo al mercado estadounidense.
Por ello, en la cuantificación de los impactos del ajuste cambiario sobre las ventas de productos mexicanos en los Estados Unidos no se debe subestimar la importancia que representan los bienes importados por México.
En este respecto, dentro de las principales vertientes derivadas de la teoría económica convencional se establece que una devaluación del tipo de cambio implica un incentivo en el crecimiento de las exportaciones debido al abaratamiento de los bienes nacionales con respecto a los similares extranjeros; sin embargo, la evidencia empírica mediante la estimación de vectores autorregresivos, no concuerda con los planteamientos teóricos para la relación comercial, sobre todo para las economías emergentes, en particular, porque en periodos de alta volatilidad, la divisa mexicana ha sido proclive a la devaluación y en consecuencia, el comercio bilateral se ha visto afectado.
Cabe señalar que, a pesare de que dicha relación negativa se presenta en todo el periodo analizado, la conclusión no es definitiva para distintos lapsos.
Bajo este contexto, la estimación cuantitativa de la influencia del tipo de cambio sobre las exportaciones no debe excluir esta relación trilateral de los intercambios comerciales que se realizan entre las tres naciones, ni tampoco subestimar su importancia.
Hipotéticamente, las importaciones provenientes de la economía china, en particular bienes manufacturados y de alto contenido tecnológico, impactan en forma positiva el crecimiento de las exportaciones mexicanas dirigidas hacia el mercado de EUA como parte fundamental en el eslabonamiento de las cadenas globales de valor; por otro lado, el tipo de cambio tiene un impacto negativo sobre estas exportaciones en determinados periodos de poca estabilidad cambiaria.
En general, un movimiento inesperado del tipo de cambio está ampliamente vinculado con el riesgo derivado del incremento de los costos de transporte, y como consecuencia, las ganancias obtenidas por el comercio bilateral se ven reducidas en términos de la disminución de las exportaciones.
La explicación de lo anterior consiste en que, la volatilidad cambiaria tiene implicaciones negativas sobre el comercio internacional debido principalmente a la aversión al riesgo que presentan los agentes económicos, lo que propicia una reducción en el volumen de las exportaciones de las economías en desarrollo. En concordancia, esta investigación se desarrolla desde el punto de vista particular y se enfoca en el efecto de la fluctuación cambiaria sobre el volumen de las exportaciones hacia EUA.
Asimismo, es importante recalcar que es un primer intento por incorporar el factor del comercio trilateral entre las tres economías para evaluar los impactos del ajuste cambiario sobre las exportaciones mexicanas hacia el mercado estadounidense. De tal manera, su pertinencia gira en torno a la consideración de las autoridades encargadas de la política económica para analizar la dinámica que sigue el comercio de México con sus principales socios, donde destaca la volatilidad del tipo de cambio como un factor primordial en las exportaciones hacia el mercado estadounidense, esto con la finalidad de coadyuvar al incremento de la efectividad del comercio bilateral en un entorno de apertura comercial, al mismo tiempo que se busque una política monetaria más estable en lo concerniente a la volatilidad del tipo de cambio.